Inversión publicitaria del 2003 al 2007

Como me habéis pedido, aquí tenéis los datos anteriores al 2008. El informe Infoadex 2008, con datos desde 2003 al 2007, revela como ese último  año la Inversión Publicitaria Real Estimada fue de 16.108 millones de euros, con un crecimiento del 9,2 en relación al año anterior. Unos 6 millones de euros más que en 2013. En el siguiente gráfico podéis ver los datos:
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La Inversión Publicitaria decae en todos los medios convencionales menos en Internet

La Inversión Publicitaria Real Estimada en 2013, según el Informe Infoadex,  de 10.461,3 millones de euros, decae un -3,7%.

 La tasa de decrecimiento de los medios convencionales -televisión, radio, diario, dominicales, revistas, cine, exterior e Internet- es del -8%, con una cuota de 4.261 millones de euros. La cuota de mercado obtenida ha sido del 40,7%. Los medios no convencionales se llevaron un 59,3% del pastel y experimentaron un decrecimiento del -0,5%.

Todos los medios convencionales experimentas caídas a excepción de Internet

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Internet, a diferencia del resto de medios convencionales que cierran el año con sus cuentas mermadas, experimenta un incremento del 1,8%, en relación al año anterior, gracias al crecimiento de los enlaces patrocinados dentro de Internet Fijo, cuya inversión sube un 5,5%,  y a Internet Móvil, con un destacado crecimiento del 51,3%. Los canales de pago también experimentan una subida del 1,2%.

De todos los medios convencionales, la televisión sigue ocupando la primera posición en cuanto a cuota de inversión publicitaria, con un volumen de negocio del 40% del conjunto de los medios convencionales.

Internet se consolida en la segunda posición, por encima de los diarios, y en su conjunto ha experimentado un crecimiento del 1,8%. El porcentaje que Internet supone sobre el total de inversión en 2013 es del 21%.

 Lo más interesante para poder sacar conclusiones a medio y largo plazo es ver los datos de evolución de las tasas de inversión publicitaria desde 2008, año en el que comienza la crisis de los medios. Los diarios pasan de una inversión de 1.507 millones de 2008 a los 662 de 2013; una reducción de más de la mitad en solo 5 años. Un decrecimiento del -13,5 en relación al año anterior.En el caso de la televisión el decrecimiento también es constante pero menos acusado. Pasa de los 3.082 millones de euros de 2008 a los 1.703 de la actualidad. Un decrecimiento de -6,2 en relación al año anterior. En cambio Internet sigue experimentando una subida más o menos constante, de los 610 millones de euros de 2008 a los 896 de la actualidad. Un incremento del 1,8 en relación al año anterior. Cabe destacar la subida de Interent móvil, que pasa de los 19,7 millones de euros a los 68,4 de la actualidad. Experimenta un crecimiento del 51,3% en relación al año anterior.

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Caben conjeturas…

Prosumidor y ubicuidad

Internet y otros fenómenos asociados como la banda ancha, las redes sociales, los teléfonos móviles o las tabletas y sus servicios y herramientas han transformado la sociedad hasta el punto de que las TIC han penetrado en el tejido social y forman parte de la vida cotidiana de las personas, y lo que es más notorio, de las generaciones más jóvenes.

La multiplicación de pantallas fijas y en movimiento son el mejor reflejo de la migración y el claro impulso de la sociedad digital. A la pantalla más tradicional se le han sumado las del ordenador, el ordenador portátil, el móvil, la videoconsola, las tabletas o los MP3 o MP4. El teléfono móvil es el que en mayor medida favorece la creación de entornos artificiales en los que se están desarrollando las relaciones humanas.

Tal y como pone de manifiesto el Informe La Sociedad de la Información en España 2013 de Telefónica, la vida digital ha tomado un gran impulso en nuestro país y son muchos los indicios de la vitalidad del mundo digital. Los nuevos hábitos de consumo de información y de comunicación se pueden definir como “multidispositivo, simultáneo, personal, ubicuo, intensivo, social y móvil”. Nueva realidad que tiene consecuencias notorias en el tracional ecosistema de medios.

Datos resaltados en la nota de prensa:

• Los usuarios que se conectan a diario son el 53,8% de la población entre 16 y 74 años. En la franja de 16 a 24, el porcentaje de usuarios intensivos de la red es del 86%.
•En cifras absolutas casi 25 millones de españoles acceden a Internet, 700.000 más que el año pasado.
•Las redes sociales forman parte de la vida del 64,1% de los usuarios de Internet, y del 94,5% de los que tienen entre 16 y 24 años.
•La conexión en movilidad, cada vez más utilizada, hace que la banda ancha móvil sea el motor del avance de la Sociedad de la Información y sume 9,5 millones de nuevos usuarios en el último año.
•En total ya hay 26 millones de móviles con Internet en España.
•Aunque 2013 ha sido el año del 4G, la fibra óptica es la tecnología que más crece. Casi 9 de cada 10 nuevos accesos a redes ultrarrápidas son de fibra.
•El número de smartphones sigue creciendo, ya existen en el mundo casi tantos teléfonos móviles -6.800 millones- como personas -7.100 millones-.
•El 24 por cien de los internautas ya conectan a Internet la Televisión, un 33 por cien más que en 2012.
•2014 será el año de la “inteligencia para llevar”, los llamados ‘wearables’, prendas o complementos conectados a Internet.
•El comercio electrónico continúa creciendo a tasas del 15,1 por cien.
•Importante avance del eHealth en España: el 54% de los usuarios de la red la utilizan para pedir citas médicas, muy por encima de la media europea, y el 90% de los médicos accede a datos e información a través de, al menos, dos dispositivos digitales.
•La educación también se digitaliza a través de la llamada “mochila digital”, contenidos y aplicaciones escolares que comienzan a instaurarse en los colegios españoles.

La multiplicación de dispositivos con acceso a Internet y, principalmente, de dispositivos móviles, han provocado una transformación en los hábitos de consumo de contenidos audiovisuales . Hasta la emergencia de las nuevas pantallas, el acceso a Internet era una actividad limitada en cuanto a espacio y tiempo; se producía a través de ordenadores fijos y en determinados momentos del día. Los dispositivos móviles impulsan una trasformación de gran calado social.

El término sociedad de la ubicuidad designa a una “sociedad en la que cualquier persona puede disfrutar, en cualquier momento y en cualquier lugar, de una amplia gama de servicios de información” gracias a los dispositivos móviles (Islas Carmona, 2008: 35). El prosumidor es la mejor definición de los actores en el nuevo escenario; personas que además de consumir contenidos los crean y difunden gracias a las posibilidades de producción características de los servicios de la Web 2.0.

El prosumidor tiende a utilizar distintos dispositivos para acceder a los contenidos dependiendo de las circunstancias de acceso. El consumo multidispositivo y el acceso en movilidad, junto a que este tipo de dispositivos son de uso personal y privado, cambian los hábitos de producción-consumo de los usuarios. El cambio más significativo es la permanencia de la vida virtual en la vida real de las personas. El Informe Telefónica define el consumo de contenidos como “personalizado, deslocalizado, de uso formal a causal, en movilidad, ubicuo e intensivo social” (Informe Telefónica: 2001, 53).

Se está gestando un nuevo ambiente mediático con un alto componente social caracterizado por el concepto de comunidad virtual. Los miembros de las comunidades son usuario que nunca están solos, forman parte de distintas comunidades virtuales de Internet basadas en distintas formas de relación entre usuarios, que se experimentan como reales y que repercuten en todas las facetas de la vida de las personas. El nuevo actor comunicativo de  la sociedad de la ubicuidad es el prosumidor del que ya hablara Toffler hace 30 años en su obra La tercera ola (1981)  (Islas Carmona, 2008).

La realidad, tal y como constatan los datos, es que la sociedad española cada vez es más digital. Se trasladan actividades de la vida social real a la virtual, como el trabajo, el ocio, las relaciones personales, o la comunicación en su sentido más amplio.

Ligado al auge de las redes sociales como herramienta para la comunicación y para el acceso a los contenidos, surge un nuevo perfil de internauta que es, como lo define el informe de Telefónica, el consumidor digital permanente: un usuario que está conectado a sus redes sociales constantemente, en tiempo real. Se trata de un perfil que comienza en las generaciones más jóvenes, al que se le augura una traslación al resto de la sociedad con el paso de los años y que se caracteriza por la hipercomunicación entendida como un estado en el que la persona está en permanente relación con los miembros de sus redes sociales cada vez más numerosas y por utilizar más de un canal, concretamente una media de 4,2 canales en 2011.

De los medios sólidos a los líquidos

La digitalización e Internet han motivado la evolución de la que estamos siendo testigos en la actualidad; un punto de inflexión hacia un nuevo ciclo que está aún por definir. Nos adentramos en un cambio cultural de gran magnitud, que evidentemente  ha desencadenado un nuevo paradigma de la comunicación (Canga Laregui, 2001: 34). Los roles atribuidos a cada uno de los elementos del clásico esquema de la comunicación cambian porque se transforma la esencia y la naturaleza de cada uno de ellos: emisor, receptor, mensaje, código y canal.

Internet se convierte en un nuevo soporte para los medios convencionales con la consecuente multiplicación de sus audiencias y, al mismo tiempo, es una plataforma para diferentes servicios que se apoyan en Internet para conformase en los llamados nuevos medios con características específicas y una inmensa capacidad comunicativa favorecida por las posibilidades técnicas del soporte.

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“Estamos hablando de la mayor plataforma de creación de medios que haya conocido la humanidad. Cada medio basado en Internet es un mundo en sí mismo” (Polo y Polo, 2012: 80). A lo que hay que sumar la multiplicación de dispositivos para el acceso y la convergencia multimedia que permite vincular servicios y herramientas para la información y la comunicación en Internet, convirtiendo cada uno de los medios en redes de medios.

Estos cambios en el ecosistema van más allá de la aparición de la nueva plataforma y sus medios e inciden en las formas de financiación, en las mediciones de audiencias, en la actitud de los receptores, en el tiempo y plazos en los que se crean y distribuyen las noticias, en las formas de hacer periodismo  y en la publicidad, hasta el punto de hacer temblar los cimientos del negocio.

Nos hemos adentrado en un nuevo paradigma de la comunicación en el que el ecosistema tradicional de medios y la función e identidad de los medios y de los periodistas se ha visto erosionado frente a la eclosión del nuevo ecosistema líquido de medios.

En el ecosistema sólido tradicional, el periodismo es una industria con procesos sistematizados para producir noticias en distintos formatos y el periodista es quien tiene por ocupación principal, regular y retribuida ejercer la profesión dentro de una publicación o emisión periódica. El periodista jugaba el rol de mediador social, era quien confeccionaba la realidad simbólica. La influencia del periodista radicaba en su capacidad para definir la realidad y contribuir al debate democrático.

 

adaptación

 

 

Frente a la solidez del sistema tradicional entramos en un escenario líquido. Hablar de lo sólido y lo líquido es una metáfora (Bauman, 2006) para explicar los procesos de cambio sociocultares que estamos viviendo por las TIC.

En la actualidad la cultura digital es un fluido de producción de información y conocimiento inestable, en permanente cambio y transformación frente a la producción cultural del XIX y XX en la que primó la estabilidad y la inalterabilidad de lo material. Internet y la Web 2.0 han trastocado  las reglas del juego tradicionales de elaboración, distribución y consumo de cultura, razón por las que algúnos objetos culturales tradicionales están desapareciendo  como los periódicos. 

Las TIC han transformado los mecanismos de producción, almacenamiento, difusión y acceso a la información;  la comunicación interpersonal, el lenguaje, la forma de representar la realidad. Han surgido nuevos actores en el seno de internet que están cambiando la experiencia de la comunicación –consumo y adquisición de la cultura- en su sentido más amplio, con lógicas consecuencia en la industria de la comunicación periodística.  El resultado es una realidad difusa, cambiante e inestable.